Parece que, acostumbrado a la sencillez de Ubuntu se ha sentido frustrado porque según él, "no ha funcionado nada".
Ya sabía yo que esto le iba a pasar. Si lo que quería era una distro fácil (y con software a la última) hay muchas otras para probar, y es lo que recomiendo a usuarios noveles.

Pero si lo que se quiere es una distro más estable, en la que tú controles cómo está configurada al 100%, con un mejor rendimiento, y que además te permita ir aprendiendo, no se puede esperar que sea tan fácil.
Debian (hoy por hoy) no es para quien quiere inmediatez y sencillez en el manejo, está enfocada principalmente a proporcionar un sistema abierto (son bastante exigentes en temas de licencias libres) y con una gran estabilidad (el tiempo entre versiones es alto dado que realizan muchas revisiones, y por ello los paquetes no suelen suelen ser los más actuales aunque sí los más sólidos y estables).

Personalmente lo que más aprecio en debian es que no me obliga a instalar cosas que no quiero o no necesito en mi sistema; la instalación mínima (y recomendada) es con el CD netinst de apenas 175MB. de ahí, con el sistema base configurado podemos ir instalando todo el software que necesitemos. Con lo que optimizamos también el rendimiento de nuestro sistema.
Por supuesto, al no estar tan automatizado como en otras distros, debian suele requerir que se configuren diferentes aspectos paso a paso, y esa es precisamente la otra mágia: nos obliga a ser pacientes y a aprender. Y no podemos pretender que ese aprendizaje sea por ósmosis, necesitamos poner de nuestra parte, pero creedme que es sumamente gratificante.

No cabe duda que en debian están en el camino abierto por ubuntu hacia la simplificación de cara al usuario (con con el instalador gráfico), pero no están dispuestos a sacrificar su apuesta por el rendimiento y la estabilidad.
Conclusión: si quieres seguir siendo un usuario quédate con una distro para ello (ubuntu, fedora, mandriva, opensuse) y serás muy feliz; pero si quieres aprender a administrar tu sistema GNU/Linux y tener la sensación de que eres tú quien lo controla a él, debian es una muy buena opción (entre otras, claro). Esa es precisamente la ventaja de tanta variedad de distribuciones, la posiblidad de elegir en función a las necesidades y preferencias de cada uno, la opción de ser realmente libre.

















